ACTITUDES BÁSICAS DEL PROFESORADO
El tutor del alumno con dificultades de aprendizaje en general, y con disortografía en particular, debe llevar a cabo las siguientes actuaciones:
- En primer lugar, es vital analizar el informe psicopedagógico del alumno.
- Entrevistarse con los padres/madres para ver el grado de apoyo, tareas escolares,…
- Informar al equipo docente de las necesidades del alumno y coordinar la elaboración de su plan de trabajo individualizado.
A la hora de impartir docencia a un alumno con disortografia, el maestro/profesor tendrá en cuenta lo siguiente:
- Mantendrá una actitud de comprensión y de empatía hacia las dificultades que presenta el alumno. Para ello es necesario que las conozca, saber en qué consisten y como se trabaja para reeducar y compensar.
- Al igual que la familia, se mostrara calmado ante los fallos ortográficos del alumno, y prestarle ayuda para solucionar el problema, no transmitirle una preocupación excesiva por la ortografía.
- La motivación es el motor principal para ayudar al alumno. Por ello es importante motivarle en la escritura correcta, incentivándole a hacer tareas que sean significativas para él, como escribir cartas, participar en concursos literarios, etc..
- Debe aceptar el hecho de que un alumno con dificultades de aprendizaje puede tardar entre 2-10 veces más en aprender y realizar las tareas, por lo que se cansará fácilmente. Por ello debe calibrar sus tareas en función de ello.
- Debe entender el problema del alumno como una dificultad de aprendizaje y no como una actitud de pasotismo o inatención.
- Elogiar sus capacidades y aprovechar sus puntos fuertes para enseñarle mejor en lo que más trabajo le cuesta.
- Valorar sus trabajos por su contenido, no tanto por su forma.







