DEFINICIÓN
Se refiere a la interrupción voluntaria de una determinada respuesta que ha sido previamente automatizada.
Su disfunción puede llevar aparejadas alteraciones en la personalidad, el humor, y el control emocional con un incremento de la impulsividad y desinhibición del comportamiento.
Básicamente se trata de la capacidad de detenerte antes de actuar en respuesta a un determinado estímulo ambiental o interno.
Según Barkley, ésta capacidad es la condición sine qua non para que las otras funciones ejecutivas puedan hacer su trabajo, ya que sin ese mínimo lapso entre el estímulo y la respuesta, no hay espacio mental para que operen.







