Training on learning disabilities

for parents and teachers.

New strategies and methodologies

and ICT contribution.

2015-1-ES01-KA201-015806

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ENTRENAMIENTO A LOS ALUMNOS EN PLANIFICACIÓN

Establecer una meta y trazar un plan para lograrla, esa es la capacidad que pretendemos desarrollar. Para ello, suele utilizarse el entrenamiento en autoinstrucciones, dando a los chicos el lenguaje como una herramienta en el proceso de llegar a la autoguía. Primero este lenguaje es externo, la guía de un adulto que ayuda; poco a poco, con el entrenamiento, este lenguaje irá siendo interiorizado por el alumno, y se convertirá en pensamiento autónomo o lenguaje interiorizado.

Hay que señalar que las instrucciones se refieren a todas las verbalizaciones internas que acompañan a la actividad del sujeto. Son instrucciones u órdenes que el sujeto se da a sí mismo, dirigiendo su actuación (“voy a borrar eso”, “no puedo seguir corriendo”, etc.).

Además se practica la segmentación de tareas largas en subtareas más cortas, que deben ser llevadas a cabo en un orden determinado. Estas estrategias se implementan asociadas a tareas cotidianas como la solución de problemas o la realización de proyectos escolares; o bien en actividades lúdicas como la resolución de laberintos o juegos del tipo del ajedrez.

A continuación vamos a desarrollar el Modelo Lidia Cobos para el entrenamiento en autoinstrucciones:

– Se requiere la práctica repetida de esta actividad para lograr que los niños lleguen a automatizarla

– Puede resultar útil el símil de un mapa: identificar el objetivo y trazar el recorrido.

– Usar plantillas-tipo según la tarea.

– Fases:

  1. Elaborar con el niño una lista sobre la tarea que se pretende llevar a cabo
  2. Segmentar o dividir una gran tarea en varias más simples
  3. Diseñar una plantilla que recoja los pasos necesarios que se han de llevar a cabo para lograr el objetivo final, y en qué momento del día se van a realizar.

Modelo de Meinchebaum:

Utiliza como marco general las instrucciones relativas a la “solución de problemas” añadiendo dos aspectos importantes: las verbalizaciones de autorrefuerzo y las de autocorrección.
 

Pasos:

  1. Definir el Problema: ¿Qué tengo que hacer?
  2. Guía de la Respuesta: ¿Cómo tengo que hacerlo? (despacio, pinta la raya hacia abajo....).
  3. Focalización de la atención y aproximación al problema: Tengo que centrar la atención y ver todas las posibilidades de respuesta.
  4. Elección de una respuesta: “Creo que es esta”.
  5. Autorrefuerzo: Lo estoy haciendo bastante bien.

Autocorrección: En el caso de que no se alcance el objetivo propuesto, afrontar el error (si cometo un error puedo continuar. Iré más despacio y me saldrá mejor).

 

Modelo de Isabel Orjales

ENTRENAMIENTO EN AUTOINSTRUCCIONES (válido para todos los niños)