Training on learning disabilities

for parents and teachers.

New strategies and methodologies

and ICT contribution.

2015-1-ES01-KA201-015806

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EN LA METODOLOGIA Y ACTIVIDADES

Metodologías inclusivas y e-learning

(VER ARTÍCULO INDEPENDIENTE en esta plataforma)

Entre otras, podemos destacar las siguientes medidas inclusivas:

  • Utilizar múltiples medios, tanto para la representación y acceso a la información como para que el alumno pueda hacer las tareas y mostrar los resultados de su aprendizaje.
  • Adecuar las estrategias de enseñanza a las peculiaridades del alumno: estilo y ritmo de aprendizaje, modo preferente de acceso y de representación de la información.
  • Utilizar estrategias compensadoras con un mayor soporte auditivo y visual para facilitar el acceso a la información.
  • Graduar la presentación de las actividades en función de su dificultad e incidir más en las informaciones nuevas, que se presenten por primera vez.
  • Fragmentar la tarea en pasos que permitan mantener la concentración y resolver las actividades correctamente.
  • Procurar, dada la mayor lentitud de este alumnado para escribir con respecto a sus compañeros, no hacerle copiar los enunciados, pedirle la realización de esquemas gráficos o mapas conceptuales y concederle un tiempo extra para la realización de las tareas, si fuese necesario.
  • Contemplar qué ubicación en el aula es más adecuada para el alumno y qué agrupamientos favorecen su participación efectiva en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
  • Comprobar que el alumno en cuestión ha comprendido la tarea o actividad que debe hacer.
  • Inclusión de las TICs en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Adaptaciones metodológicas

Las estrategias metodológicas más aconsejables para utilizar en clase con los alumnos disortográficos son:

- Metacognición: Este módulo es común a la intervención en cualquier tipo de disortografía. Sus objetivos son:

  • Que el niño sea consciente de su duda o de su seguridad al escribir palabras.
  • Que identifique si la palabra que tiene que escribir se puede resolver aplicando reglas o si se trata de un problema de ortografía arbitraria.

- Lenguaje oral: Este módulo es imprescindible cuando está afectada la ortografía natural.

Normalmente los niveles que más se relacionan con este tipo de disortografías son los que tienen que ver con el procesamiento perceptivo y el almacenamiento o recuperación de la representación fonológica de las palabras. También pueden estar afectados los niveles de programación motora que intervienen en la secuenciación de fonemas para crear los programas motores de palabras no frecuentes o palabras escuchadas por primera vez.

- Conciencia fonológica: Es la que requiere que el niño tenga unas habilidades importantes para el manejo de la estructura silábica y fonémica de las palabras. Precisamos que sea capaz de:

  • Identificar, con agilidad mental, cualquier sílaba, según su posición o naturaleza, en palabras poco frecuentes y de estructura compleja. Evidentemente, estos requisitos tienen mucho que ver con las habilidades de procesamiento de habla que hemos mencionado: reconocimiento, almacenamiento y acceso a representaciones fonológicas de las palabras oídas o almacenadas, y programación de las secuencias oídas no almacenadas previamente.
  • Clasificar las palabras oídas o recuperadas desde su almacén léxico según contengan uno u otro fonema implicado en la disortografía. Esta operación supone aislar un fonema dentro de la secuencia de la palabra, compararlo e identificarlo, para asignarlo a la categoría correspondiente.

- Aplicación de las reglas de codificación fonema-grafema (CGF)

Cuando el niño es capaz de clasificar adecuadamente la sílaba según la coda silábica, el problema de escritura se resuelve enormemente. Si sabe cuál es el elemento final, no es difícil escribir el resto de los elementos y desaparece la ambigüedad y la inseguridad ante la escritura de esas sílabas. Cuando es capaz de identificar el orden de los fonemas, no tiene ninguna dificultad para aplicar el principio alfabético.

Aplicamos entonces una continuación lógica de las tareas anteriores:

  • Escribir sílabas oídas que hemos clasificado acertadamente.
  • Escribir palabras oídas cuando previamente se ha identificado la sílaba problemática y se ha clasificado según la coda silábica.
  • Leer las sílabas y las palabras escritas.

Es importante repetir estas actividades a partir de la inducción silenciosa de la palabra. Lo hacemos presentando al niño un dibujo que induce la palabra, pero sin pronunciarla ni el educador ni el niño. De esta manera, le pedimos que realice las mismas operaciones –identificación de la sílaba y la coda–, pero ahora tiene que manipular la representación fonológica de su mente sin haber pasado por un módulo de reconocimiento perceptivo de la palabra.

Si estas actividades se realizan de forma satisfactoria, retiramos la ayuda que supone la tabla de clasificación y continuamos con la tarea de escribir palabras. Mantenemos la instrucción para, verbal y luego mentalmente, aislar la sílaba e identificar la coda antes de escribir.

- Automatización

Para favorecer la automatización del aprendizaje, hacemos dos actividades: escritura de pseudopalabras y el mantenimiento de un ‘lexicón indubitado’.

La escritura de pseudopalabras sigue el procedimiento empleado y descrito hasta ahora y puede servir como forma de evaluación e identificación de los procesos mentales que el niño sigue.

La actividad de mantenimiento de un lexicón indubitado se realiza con dos objetivos: el menos importante es reforzar el aprendizaje memorístico e incrementar el número de palabras conocidas, y el más importante, fomentar la metaconciencia ortográfica y la actitud activa y autorreguladora.